Consejos para conducir con lluvia

Publicado por De camino en 13/10/20 0:00
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Las estaciones más lluviosas son las más complicadas para el tráfico por carretera. Las condiciones cambiantes suponen, a veces, todo un desafío para los conductores que en un viaje pueden enfrentarse desde el calor más agobiante a la lluvia más intensa. En este pequeño tutorial os vamos a dar algunos consejos para conducir con lluvia. Unos pocos trucos que te ayudarán a mantener la calma y aumentar la seguridad.

Antes de nada, hay que decir que en las temporadas más húmedas es cuando debemos prestar una atención especial al estado de nuestros neumáticos. Como siempre decimos, son el único punto que nos une a la carretera, y cuando esta se vuelve resbaladiza el contar con unos neumáticos en perfecto estado puede marcar una diferencia considerable. Así que, ahora más que nunca vigila de forma periódica tus neumáticos, tanto el dibujo como la presión de cada rueda.

No menos importantes son los limpiaparabrisas. Lo más normal es que durante el verano no los usemos de forma habitual. El poco uso y el ataque del sol pueden destruir las gomas o endurecerlas. Al igual que otros componentes del coche, los limpiaparabrisas exigen ser cambiados de forma periódica. Pierden eficiencia y cuando tienen que actuar no lo hacen con la misma precisión de unas gomas nuevas o bien cuidadas.

Consejos para conducir con lluvia

Nadie quiere enfrentarse a las condiciones adversas que supone la lluvia. Aunque muchos no lo crean, el principio de un aguacero es tan peligroso como el momento más intenso. Las primeras gotas crean una fina capa deslizante que se mezcla con el aceite y la suciedad del asfalto. Es un momento delicado en lo que a adherencia se refiere, así que no te confíes por la poca presencia de agua. Los momentos iniciales tienen su peligro.

Cuando aumenta la intensidad de agua es cuando mejor podemos aplicar los consejos para conducir con lluvia. Lo primero que debes hacer es aumentar la distancia de seguridad con respecto al vehículo que nos precede. Esos metros extra te ayudarán a que, en caso de frenada de emergencia, no tengamos una colisión por alcance. A mayor distancia mayor seguridad para ti y para el resto de los ocupantes de la vía.

La mayoría de los coches modernos cuentan con sensores de lluvia. Un detector instalado en el parabrisas advierte la presencia de agua y actúa de forma automática para eliminar las gotas que se hayan quedado en la luneta. Si por algún casual el sensor está obstruido o no lee con claridad las condiciones exteriores, los parabrisas automáticos no se activarán. Por eso siempre es recomendable actuar por iniciativa propia, dando más o menos intensidad según nuestro criterio.

Cuando llueve se reduce la visibilidad exterior. La película de agua nos limita el campo de visión profundo y lateral. Ante esta situación enciende las luces del coche, si es necesario incluso las luces antiniebla, principalmente la trasera. De esta forma no solo nosotros ganaremos visibilidad, también la ganarán el resto de los conductores al vernos a nosotros. Es un pequeño consejo para conducir con lluvia que no siempre se tiene en cuenta.

Ante todo, reduce la velocidad. El ir más deprisa implica un menor tiempo de reacción. Las pocas décimas de segundo que perdamos al circular con la velocidad indebida pueden ser vitales para prevenir un accidente de consideración. Si reducimos la velocidad tenemos más tiempo para interpretar los peligros y para actuar frente a ellos. Eso, sumado a los consejos de aumentar la distancia de seguridad y a la mejora de la visibilidad, nos ayuda a elevar la seguridad.

Si llega un punto en el que el aguacero es tan intenso que se hace casi imposible circular, reduce lo más posible la velocidad, pon a máxima velocidad los limpiaparabrisas y enciende todas las luces del coche, incluidos los intermitentes de emergencia. Mantente en la vía, no pares y busca la salida más cercana. Si nos quedamos parados podemos sufrir un accidente más grave que si seguimos circulando.

Lo más peligroso a la hora de circular con lluvia es el temido aquaplaning. Este fenómeno se crea ante la presencia de una gran cantidad de agua. El neumático pierde el contacto con el asfalto y el coche tiende a “flotar”. En ese caso es vital mantener la calma, no tocar el volante y no actuar sobre el freno. Si hacemos cualquier otra cosa perderemos el control del coche y por lo tanto sufriremos un accidente. Vigila las balsas de agua, y ante una solo levanta el pedal del acelerador y mantén firme la dirección.

Si sigues todos estos consejos para conducir con lluvia no habrá ningún problema. Mantén la calma, reduce la velocidad, amplía la distancia de seguridad, hazte ver lo más posible y conduce con la mayor suavidad posible. Todo irá bien.

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Temas: conduccion segura, conducir con lluvia

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